La luz, más allá del visible
Uno de los objetivos de la disciplina evolutiva Conciencia Solar es el de promover una cultura Solar capaz de utilizar de la mejor manera posible los recursos de la luz para nuestro bienestar y para mejorar la calidad de vida. Éste es el primero de una serie de artículos dedicados a los efectos beneficiosos del sol y constituye, a su vez, la parte editada que introduce al L.P.E., el sistema de estimulación de la vitalidad a través del sol elaborado por Daniel Lumera.
La iniciativa ha nacido del gran interés de los lectores en profundizar en los argumentos del precedente articulo extraído del libro “Las 108 Perlas del Sol, el secreto de la luz que cura” (Edes).El programa de energetización y estimulación de la vitalidad L.P.E. (Light Power energization) proporciona un contacto diario con la luz que empieza con un mínimo de 5 minutos y llega a un máximo de 15-20 minutos durante las “horas seguras” a lo largo de todo el año. En este tiempo la persona comienza a gozar progresivamente de todos los beneficios derivados del contacto con el sol: el cuerpo se recarga gradualmente de energía hasta alcanzar su estado óptimo, que se expresa a través del bienestar, la salud, el vigor, la creatividad y la lucidez mental.
El sistema L.P.E. utiliza los principales canales vitales para dirigir, a través de la respiración, la voluntad y el movimiento, el poder revitalizante de la energía solar y así obtener un buen estado de fuerza, vitalidad y atención. Su eficacia consiste en coordinar a la perfección los 5 elementos: luz solar – respiración – voluntad – movimiento – visualizaciones. Cuando esto se logra, la fuerza vital de la luz viene absorbida con mucha más rapidez, pudiendo acceder a recursos insospechados. Este sistema de energetización utilizando la energía solar, se basa en el principio según el cual el cuerpo físico y la energía vital se comportan como una batería recargable que se alimenta de energía solar. Aumentando la vitalidad se ha visto como mejora la calidad de las emociones, aumenta la resistencia a la fatiga y la reserva energética disponible. La correcta oxigenación de la sangre, además, se traduce en un bienestar general claramente perceptible y en una regeneración más rápida de los tejidos.
La luz, más allá del visible
El mensaje que los medios y las autoridades sanitarias comunican en estos tiempos parece ser el de que los virus y las bacterias están desarrollando nuevas cepas más resistentes a los fármacos existentes, que incluso no consiguen llegar a ir al mismo ritmo que la capacidad de estos microorganismos de adaptarse y evolucionar. Con este panorama, tal como se nos presenta, me parece importante recuperar y desarrollar todas las terapias naturales que potencien las defensas inmunitarias.
La luz y el sol representan un medio extraordinario (y sobretodo gratuito) para conseguir este objetivo. En general, una correcta exposición a la luz solar, aumenta las defensas y nuestro nivel de salud.El hombre es un ser que tiene la necesidad de luz para conservar su salud, puesto que en su justa proporción, esta luz es una medicina.Es verdad que la luz solar puede provocar cáncer de piel, pero existen numerosas pruebas que documentan cómo una correcta iluminación puede curar enfermedades como osteoporosis, esclerosis múltiple, algunos tipos de cáncer (colon, ovarios, próstata, pecho), diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Son muchas más las enfermedades que la luz puede curar que las que puede ocasionar por una exposición excesiva. Considerando esto, surge naturalmente el impulso de desarrollar un estilo de vida adecuado a una correcta exposición del cuerpo al sol.La vida sedentaria delante del televisor o el ordenador que la mayoría de la gente adopta no es saludable y no permite al sol poder brindar su acción preventiva y curativa de la cual es capaz. Esto provoca un sistema inmunitario más débil, más enfermedades y el consumo de más medicamentos.
La correcta exposición al sol, equilibrada y gradual durante todo el año, es una fuente extraordinaria de prevención y de salud. La dosis diaria de sol adecuada varía en función de la edad y el tipo de piel: de media 10-15 minutos para ancianos y 20-25 minutos para jóvenes.Las pieles más oscuras, producen menos vitamina D, necesitan de una cantidad de luz mayor respecto a las pieles claras, que tienden a quemarse primero.En definitiva, la vida al aire libre tiene sus ventajas.Pero, ¿por qué tenemos necesidad de luz solar? ¿Por qué la luz del sol tiene efectos beneficiosos sobre nuestra salud? La luz del sol es directamente responsable de la producción de vitamina D en nuestro cuerpo.
Aunque esta sustancia viene producida casi por completo de lo que comemos, es activada sólo gracias a los rayos ultravioletas de la luz solar.Los factores que inciden en la presencia de vitamina D en el organismo son principalmente 4: la cantidad y la intensidad de luz a la cual se expone, la tipología de la piel (más o menos oscura), la alimentación y el propio código genético.
La importancia y las funciones de la vitamina D son verdaderamente impresionantes: sirve para fijar el calcio en los huesos (osteoporosis, osteomalacia), previene los resfriados, las enfermedades auto-inmunes y otras más graves como el asma.Su función es asociada también a la prevención de algunos tumores (colon, próstata, ovarios, pecho), diabetes, enfermedades cardiovasculares, regula el buen funcionamiento del hígado e intestino, reduce el riesgo de Parkinson, ayuda a no engordar. Está implicada en el correcto desarrollo muscular en la adolescencia y regula el colesterol. Éstas son sólo algunas de las funciones de esta vitamina, sin tener en cuenta todas las funciones ligadas a la atención y al resto de funciones cognitivas.Para tener una correcta cantidad de vitamina D es necesaria una correcta alimentación y una justa exposición al sol.
La Vitamina D para ser activada en nuestro organismo tiene necesidad de los rayos ultravioletas de la luz solar: la longitud de onda que favorece la síntesis esta comprendida entre los 290 y los 315 nanómetros, que corresponden a la radiación ultravioleta conocida como rayos UVB. La Vitamina D es soluble en grasa y por tanto, viene almacenada (sobretodo en el hígado) cuando es producida en exceso, sobretodo en verano, donde tenemos una cantidad elevada de luz solar. Por ello el ser humano tiene la posibilidad de crear excedentes de esta vitamina que puede durar incluso meses, en el período del año en que la luz solar se reduce (invierno).
No obstante esto, si la persona no se expone adecuadamente al sol durante todo el año, puede verificarse una carencia de vitamina D en el organismo. La International Osteoporosis Foundation ha publicado un artículo desconcertante que se titula “Global Vitamin D and determinants of hypovitaminosis”, en el que proporcionan datos que comprueban que, debido al estilo de vida “de encierro” de occidente, delante de un televisor u ordenador, se observan grandes partes de población que ya muestran una grave carencia de esta vitamina. Listado de alimentos y la cantidad de vitamina D que contienen:
Alimentos | Microgr. de vitamina D presentes en 100 gr. |
| Leche de cabra | 0,3 |
| Parmesano | 0,7 |
| Emmenthal | 0,9 |
| Leche de vaca | 40 |
| Leche semi-descremada | 1,3 |
| Mantequilla | 1,4 |
| Puré de patatas | 0,2 |
| Olivas | 1,1 |
| Champiñones | 0,5 |
| Muesli | 0,7 |
| Cereales del desayuno | 3,2 |
| Cereales del desayuno integrales | 3,7 |
| Huevo de gallina | 0,8 |
| Yema de huevo | 0 |
| Merluza | 1,1 |
| Sogliola | 1,5 |
| Arenque | 3 |
| Gambas | 3,7 |
| Atún en aceite | 5,9 |
| Caballa | 9 |
| Aceite de higado de merluza | 250 |
Esta tabla indica los alimentos que contienen más microgramos de vitamina D en 100 gramos de producto.Principalmente algunos peces y lácteos son importantes integradores de esta vitamina.
El cuerpo humano adquiere la Vitamina D mediante la alimentación (aproximadamente una cuarta parte) pero la mayor parte viene sintetizada a través de la piel, mediante el contacto con la luz solar. De aquí la importancia de exponer adecuadamente el cuerpo al sol.
El primer mito que tendríamos que disipar, que ha estado construido a lo largo de años de campaña mediática contra el sol, es que la luz solar es siempre dañina para la piel y que provoca cáncer. Esta afirmación es cierta solo en parte, porque también es cierto que la luz del sol puede curar enfermedades como la soriasis, infecciones bacterianas y un tipo de cáncer conocido como Micosis fungoide. De modo que la luz del sol puede tanto dañar la piel como curarla, todo depende de la modalidad y del tiempo de exposición.
Es curioso destacar alguna información sobre la que se basa la campaña de prevención realizada por el Skin Cancer Prevention Working Party de Inglaterra. En 1997 fue publicado un documento que aconsejaba protegerse del sol y declaraba que broncearse no era seguro, indicando cuatro consejos fundamentales: evitar el sol desde las 11 hasta las 15h, permanecer en la sombra, protegerse con prendas de vestir (camisetas, pantalones, camisas de manga larga y sombreros) y utilizar crema solar para protegerse de los rayos ultravioletas.
La pregunta que surge espontáneamente es esta: aunque estas indicaciones seguramente sean preventivas para reducir el tumor en la piel, ¿Se tiene en cuenta la reducción de la Vitamina D (y todas las enfermedades que derivan de su carencia) que viene causada por la ausencia del contacto de la luz sobre la piel?
Aunque por un lado se quiera desarrollar una acción preventiva, por el otro se bloquea la síntesis de Vitamina D.Otro ejemplo digno de ser mencionado, va en relación a la luz ultravioleta y la disminución de la presión sanguínea: según los estudios científicos, los rayos UVB (280-315nm) harían bajar la presión sanguínea mientras que los UVA (315-400nm) no influenciarían en este sentido.
Ahora sigamos este razonamiento:Si las cremas protectoras solares bloquean la acción de los rayos UVB y la consecuente síntesis de la Vitamina D, en teoría tendrían que bloquear también la disminución de la presión sanguínea debida a la luz del sol. Esto causaría más enfermos de hipertensión y de colesterol.¿Sabíais que en América las personas que sufren de hipertensión son alrededor de los 50 millones?¿Cuántos millones de dólares perdería la industria farmacéutica y la cosmética si se redujera la hipertensión naturalmente y si se redujera el abuso de crema solar gracias a una correcta relación con la luz solar?Existe también otro círculo vicioso: las enfermedades debidas a los efectos colaterales de los fármacos contra la hipertensión y el colesterol. También esto contribuye a acrecentar el volumen de negocio que se genera alrededor de los medicamentos.
¿Y si bastara simplemente con estar al aire libre, en contacto con el sol, modificando el estilo de vida conscientemente?¿Os parece una hipótesis arriesgada?
Aquí está el fascinante proceso a través de cual nuestra piel transforma la luz en Vitamina D:
La luz penetra a través de la piel gracias a los rayos UV y transforma una pro hormona llamada 7- dehidrocolesterol en una previtamina D3.En un periodo que varía entre las 24 y las 36 horas, esta previtamina se transforma en Vitamina D3 que pasa de la piel a la sangre alcanzando el hígado y el riñón. Aquí se vuelve una hormona activa: el Soltriol, la hormona de la luz (1,25 dihidroxivitamina D3).Este es el proceso que sigue nuestro organismo para sintetizar la vitamina D3 a partir de la luz del sol.La longitud de onda que sintetiza la Vitamina D3 es la misma que causa el bronceado (que van de los 290 a los 320 nm) y por ello, limitar la exposición a los rayos ultravioletas con excesivo uso de cremas o cubriéndose, reduce también nuestras reservas de Vitamina D3, que podrían no ser suficientes para todo el año y causar enfermedades conectadas a esta deficiencia.
Pero no debemos ser integristas en la interpretación de estas palabras porque no es necesario broncearse para permitir que la piel sintetice la Vitamina D3, y la exposición prolongada al sol no produce un aumento en la cantidad de ésta.De hecho, más o menos el 15% de la pro-hormona (7-dehidrocolesterol) presente en la piel, se transforma en Vitamina D3, mientras que el resto se transforma en sustancias inertes después de una exposición prolongada al sol.Es por esto que no es necesario estar horas y horas bajo el sol para que su luz desarrolle su función médica.Los principales factores a tener en cuenta en la exposición al sol son:
- Las horas y el lugar en el que se está expuesto: las horas punta (de las 11 a las 15h) son las de mayor incidencia; atención también a la latitud en la que os encontráis.
- El tipo de piel en relación a la duración de la exposición: si es más o menos sensible a la luz. Esto depende del color de la piel y de la raza. En general las pieles claras son mucho más sensibles y en algunos casos no consiguen broncearse sino que solo llegan a quemarse. Cuanto más sensible sea la piel menos tiempo será necesario exponerla. La duración de la exposición máxima al sol varía de los 20 minutos de sol estivo para las pieles más sensibles y no habituadas a exponerse, hasta los 70 minutos para las razas indianas y sudamericanas. Claramente para las razas africanas con piel negra, el alto contenido en melanina hace un filtro capaz de bloquear los rayos ultravioletas y de garantizar largos periodos de exposición sin quemarse.
- Los medicamentos que se tomen: algunos medicamentos aumentan la sensibilidad al sol y es necesario informarse sobre las indicaciones del producto, sobretodo en caso de los antihistamínicos, antibióticos, tranquilizantes, diuréticos, antidiabéticos, anticonceptivos orales.
- El mes de exposición: los meses de verano son claramente en los que la incidencia de los rayos solares es mayor.
En definitiva pienso que el mejor medio para relacionarse con la luz del sol es el sentido común individual y aquello que cada uno siente en relación a la información que tenemos a disposición.Cierto es que el sol, más que una cura para nuestro cuerpo, es una medicina para nuestro espíritu...
Daniel Lumera Referencias bibliográficas:Daniel Lumera, Las 108 perlas del sol. El secreto de la luz que cura, Edes 2008, Agnese Codignola, Parola d’ordine Fattore D, L’Espresso Luglio 2009, Richard Hobday , The Healing Sun, Findhorn Press 1999, Does Sunlight heal or harm?, The Healt Consumer’s Healt and wellness Report, n.3, 1996
LAS 108 PERLAS DEL SOL (SELECCIÓN)
LA LUZ DEL SOL: ALIMENTO Y MEDICAMENTO
La Luz solar es el medicamento más potente que el ser humano puede usar de forma gratuita, pero esta posibilidad se desconoce o no se conoce ni se utiliza en amplia escala.A veces me pregunto si la razón de esta escasa información se encuentre en los intereses económicos de las multinacionales y en el hecho que la luz del sol no se puede patentar.Los remedios naturales más simples por lo general se desconocen o no se utilizan porque se consideran otros métodos más rápidos y eficaces: medicamentos sintéticos y remedios artificiales.La luz es un verdadero alimento para nuestro cuerpo y nuestro ser, tan es así que una mala iluminación causa los mismos efectos de una mala alimentación: el hombre sepone pálido, apático, tiende a la depresión y reduce su energía vital, la eficiencia del sistema inmunitario disminuye y se verifica la tendencia a engordar.Una escasa exposición a la luz solar crea una serie infinita de problemáticas que se pueden manifestar en el plan físico, emocional, en la calidad de los pensamientos y, en general, en el estilo de vida.
Rigurosos estudios científicos demuestran el enorme potencial terapéutico de la luz y evidencian cómo la cantidad de luz a la cual el hombre se expone diariamenteinfluencie enormemente en su vitalidad y su estado de salud. Naturalmente es muy importante exponerse a la luz en tiempos y modalidades correctas.He aquí un breve listado de los efectos positivos de una regular y correcta exposición:
* Mejora la resistencia física * Mejora la capacidad de atención y aprendizaje * Mejora el sistema inmunitario * Mejora la calidad de las emociones * Mejora la tolerancia a la fatiga y al estrés * Reduce las actitudes agresivas y mejora el carácter * Regulariza los impulsos hambre/sed/sueño (reduce el hambre y el apetito compulsivo) * Mejora los tiempos de recuperación de situaciones de fatiga y enfermedades * Es eficaz en la cura de la psoriasis (por medio de los rayos ultravioletas) * Tiene una acción preventiva en el riesgo de tumores * Mejora el crecimiento y el desarrollo * Mejora la capacidad de aprendizaje, memoria e inteligencia * Reduce el colesterol en la sangre * Incrementa la testosterona en los hombres y la progesterona en las mujeres * Produce vitamina D (absorción de calcio y minerales) * Tiene una acción germicida en el caso de enfermedades infecciosas * Regulariza los ciclos de sueño y el reloj biológico * Mejora la circulación epidérmica (acción reafirmante) * Aumenta la libido y las capacidades reproductivas * Mejora la circulación (capacidad de transportar el oxígeno de la sangre) * Tiene efectos terapéuticos en artritis, reumatismos, artrosis * Mejora la visión * Reduce la necesidad de consumir drogas y alcohol
Para intuir aún más el enorme potencial armonizador de la luz basta con considerar que ya sólo visualizándola se producen efectos benéficos en el cuerpo, en las emociones y pensamientos.
El ser humano nace para vivir en un ambiente iluminado por el sol, y por lo tanto logra aprovechar de la mejor forma posible su potencial cuando conduce un "estilo de vida solar", o sea con una presencia diaria suficiente de luz solar.Experimentos controlados efectuados en niños de la escuela primaria han demostrado que la luz solar produce un incremento del crecimiento, la reducción de las caries, el aumento de la memoria, de la concentración y la inteligencia. Los niños expuestos a una mejor iluminación desarrollaban capacidades físicas y psíquicas superiores.
EL SECRETO DE LA LUZ DEL SOL
Las características de la luz del sol son distintas de las de una iluminación artificial comunmente usada en las casas y las oficinas.La Luz del sol se constituye de un espectro de radiación luminosa, o sea de distintas frecuencias. El espectro solar varía de los rayos ultravioleta (hasta 400nm), al espectro visible a nuestros ojos (de 400 hasta 700nm), y del infrarrojo (superior a 700nm).
Esta amplia variabilidad del espectro solar determina sus características curativas y energéticas.
La luz artificial, por el contrario, no posee el ultravioleta y además tiene muchas frecuencias distorsionadas; por lo tanto exponerse a esta luz por largos periodos, sustituyéndola a la del sol, puede provocar muchos efectos negativos en varios niveles.
Estas patologías parecen derivar de un estilo de vida "poco luminoso", pero la medicina oficial trata resolver estos desequilibrios con fármacos y tratamientos químicos, en lugar de llevar a cabo una acción preventiva o curativa por medio de una correcta exposición a la luz solar para reestablecer un organismo con una función regular y bien "alimentado".
En definitiva la atención no debería concentrarse en los efectos terapéuticos de la luz del sol, sino en los desequilibrios determinados por su ausencia.Tan sólo hasta un siglo atrás el ser humano estaba mucho más ligado a los ciclos de la naturaleza y vivía más tiempo al aire libre.
Algunas estadísticas evidencian que la frecuencia de las enfermedades más comunes (fiebre y resfrío) y de la depresión ha aumentado progresivamente con el aumento de la exposición a la luz artificial,típica de las oficinas y de los lugares donde cada vez más gente pasa amplios periodos del año.
Existe por lo tanto un círculo vicioso en el cual se encuentran muchas personas: la luz solar es un alimento gratuito y fundamental para una calidad de vida saludable y equilibrada - el estilo de vida que propone nuestra sociedad la mayoría de las veces no permite una correcta y adecuada exposición a la luz - esto determina un notable aumento del porcentaje de enfermedades y dolencias físicas y mentales - tales desequilibrios se tratan con medicamentos químicos y artificiales, muchos de los cuales producen efectos colaterales que provocan a su vez ulteriores desequilibrios. He aquí algunas reflexiones:
* No obstante se descubran nuevos medicamentos, cada vez más potentes y específicos, la gente hoy se enferma con más frecuencia respecto a cuando había un contacto mayorcon la naturaleza.
* No obstante los enormes progresos alcanzados por la ciencia en el ámbito médico, el número de los enfermos en escala global no ha bajado.
* ¿Han reducido los descubrimientos médicos el sufrimiento en escala global? La respuesta es no. Es cierto que han reducido y vencido muchos males, pero ¿Cuántasmás enfermedades han surgido? ¿Cuántas más enfermedades se presentan a raíz de los efectos colaterales de los fármacos utilizados para curarse?
* Si dejamos de razonar egoístamente y pensamos en el género humano en escala planetaria, ¿ la medicina oficial ha reducido verdaderamente la incidencia de las enfermedades? La respuesta es no.
* ¿La verdadera ciencia es la que cuida los intereses de las multinacionales o la de los investigadores que trabajan realmente para el bien de la comunidad, y no sólo de subilletera?
Un estilo de vida "solar" basado en el uso consciente de la luz podría mejorar no sólo las condiciones de salud en general, sino reducir y prevenir muchos desequilibrios.Lo que pasa comúnmente es que el ser humano lleva un estilo de vida no saludable, pretendiendo que el fármaco resuelva los problemas que el cuerpo señala, con el fin de poder seguir llevando ese mismo estilo de vida. La química tiene un poder inmenso, pero no hay que utilizarla desequilibradamente, por ejemplo para no sentir las necesidades de nuestro cuerpo y seguir viviendo en condiciones alteradas e innaturales.El género humano tiene la tendencia a no escuchar las alarmas de su cuerpo y las dolencias de sus emociones.
Si estuvieras de viaje con tu coche y de repente se encendiera la luz roja de los frenos, ¿qué harías? ¿Quitarías la lamparita roja para no ver la señal o cambiarías los frenos para no chocar? Las enfermedades del cuerpo humano son señales que nos invitan a cambiar, mirarnos, conocernos. Ignorarlas o sedarlas con fármacos no resuelve el problema, suorigen, que de una manera u otra volverá a presentarse. Es necesario empezar a escucharse y comprender estos mensajes.Esto no quiere decir dejar de asumir los medicamentos químicos, sino simplemente no abandonarse a un uso descontrolado y mejorar el propio estilo de vida.
¿EL SOL: ENEMIGO O AMIGO?
La luz solar es un remedio simple y gratuito y además cumple una acción preventiva hacia todo tipo de desequilibrio. Por medio de un equilibrado estilo de vida "solar" las personas podrían llevar una vida más saludable, enfermarse menos y consumir menos medicamentos Pero esto podría reducir las ganancias de las multinacionales farmacéuticas...
¿Los rayos solare son responsables del cáncer de la piel (Melanoma Cutáneo)? Una masiva campaña de información ha evidenciado los peligros de la exposición a la luz solar:
* ¡La Agencia para la Protección Ambiental Americana sugiere una protección de los rayos ultravioleta cada vez te encuentres al aire libre!* Una notable campaña publicitaria antes de cada verano (Televisión, radio, diarios) sugiere usar productos protectores contra los rayos ultravioleta del sol, que causarían cánceres a la piel.
* Algunos Estudios científicos ejecutados en animales con un uso masivo de rayos ultravioleta evidencian la relación entre luz solar y melanoma cutáneo. A tales estudios se le habría dado una notable relevancia en publicaciones así como en los medios de comunicación.Los hechos demuestran lo opuesto: la luz solar y los rayos UV tendrían un efecto reductivo en el porcentaje de incidencia del melanoma.
En la última década del pasado milenio la mortalidad por melanoma en Italia ha sido el doble en las regiones del norte respecto a las del sur, donde la irradiación promedio anual presenta valores notablemente mayores y donde, además, un número mayor de personas trabajan la tierra.Por lo tanto donde la población está más expuesta a la acción del sol la incidencia del melanoma se reduce hasta a la mitad. Esto se puede verificar incluso en los casos de países europeos, donde, en las zonas menos iluminadas, aumenta la casuística.
Mucho clamor por los posibles efectos nocivos del sol, pero ninguna información relativa a los estudios efectuados sobre algunas de las propiedades extraordinarias de los rayos UV:
* Reducen el colesterol * Bajan la presión sanguínea * Mejoran los valores hemáticos * Estimulan la reducción del peso en exceso * Son eficaces en el tratamiento de la psoriasis * Son óptimas en la cura de numerosas patologías del aparato respiratorio * Mejoran la eficacia del sistema inmunológico * Activan la producción de la vitamina D3, que permite una correcta absorción del calcio
¿Pero entonces, que el sol haga daño es un error o una realidad?
¿El verdadero problema está en nuestro estilo de vida o en la luz solar?
El verdadero peligro de la exposición veraniega a los rayos del sol consiste en el hecho que durante los meses invernales el cuerpo no sólo no recibe una cantidad suficiente de alimento luz, sino que además se expone a una iluminación artificial insuficiente. Esta falta de gradualidad, constancia y equilibrio, provoca una incapacidad cada vez mayor de adaptación, con todos los problemas relativos. En lugar de llenarse de cremas protectoras, la mayoría de las cuales contienen sustancias nocivas, sería más correcto exponerse con más frecuencia y constancia a la luz solar durante todo el transcurso del año.Por parte de los medios nunca se ha puesto la mínima atención en las sustancias tóxicas presentes en las cremas solares, en el hecho que provoquen radicales libres y, sobretodo, en el enorme lucro económico que hay detrás de estos productos. Una correcta exposición a la luz solar es fundamental para la correcta función del organismo humano, para una sana vitalidad y emociones equilibradas.
El agua, como la luz, es un elemento fundamental para nuestra supervivencia. A la pregunta "¿El agua hace daño?" el 99% de las personas contesta que no. Sólo el 1% de las personas ha contestado con una respuesta de este tipo: "Depende, si tomas 50 litros de agua te mueres, porque el agua se convierte en veneno. Pero también si dejas de tomar por tres días y luego tomas dos litros de agua, te mueres.".
Esta respuesta evidencia un aspecto fundamental que hay que aplicar a la luz: una correcta modalidad de tomar la luz solar se basa en la constancia gradual y no en indigestiones de luz.Muchas personas durante todo el invierno se encierran en ambientes iluminados artificialmente, exponiéndose a la luz solar sólo durante unos pocos minutos por día, y luego, en los meses veraniegos someten su cuerpo a niveles de exposición que superan las seis horas diarias.
De esta manera su cuerpo se somete a un periodo muy intenso y a otro de casi total ausencia de luz solar. Es como si comieran por dos meses tres kilos de pasta por día y luego pasaran los otros diez meses casi ayunando. El cuerpo lo padecería. Una exposición intensa al sol, si carece de gradualidad y constancia, incluso en los meses invernales, podría generar desequilibrio.Como todo alimento y medicamento, también la luz solar hay que saberla dosificar. Existen horas y tiempos adecuados para evitar una excesiva recepción y eventuales efectos negativos.
Daniel Lumera